El uso de teléfonos a tarjeta tuvo su inicio en 1978, cuando Italia, uno de los primeros países en adoptar este nuevo tipo de pago del servicio, empezó a cambiar los aparatos que funcionaban con fichas.
Uno de los mejores argumentos empleados para el uso de los teléfonos a tarjeta, es la sensible merma de la destrucción de los teléfonos para apoderarse de las fichas o monedas guardadas en su interior. También el número de empleados bajó al no precisar efectuar la recogida de las mismas.
Los costos de mantenimiento son sensiblemente menores ya que este tipo de teléfonos, no tienen partes móviles o mecánicas que sufran desgaste por el uso.
La mayoria de los países del mundo usan hoy los nuevos teléfonos a tarjeta, englobados en cuatro sistemas de tecnologías diferentes:
| Magnéticos | Electrónicos |
| Opticos | Inductivos |